El mandatario asistió a la ceremonia del traslado digno de los cuerpos en la Base Aérea de Dover, en Delaware, donde saludó ante cada uno de los ataúdes de los militares cubiertos con la bandera de Estados Unidos, las únicas víctimas estadounidenses tras una semana del comienzo de la guerra.
Trump expresó en Miami, horas antes de acudir al homenaje militar, que «es una situación muy triste saludar a las familias de los héroes que están volviendo a casa de Irán de una manera diferente a la que pensaban regresar».
«Pero son grandiosos héroes en nuestro país y vamos a mantenerlo de esa manera. Cuando se trata de guerra, siempre hay eso (muertes), vamos a mantenerlo al mínimo», señaló en su discurso a mandatarios latinoamericanos en la cumbre ‘Escudo de las Américas’, que abandonó antes de tiempo para asistir a la ceremonia.
Pese a los decesos, insistió en que Estados Unidos está «proporcionando un servicio, no solo a Oriente Medio, sino al mundo» porque le «hizo un favor» a la comunidad internacional al impedir que la República Islámica obtuviese armas nucleares.
Los seis soldados, todos pertenecientes a la Reserva con base en Des Moines, Iowa, murieron cuando un dron impactó un centro de operaciones en Port Shuaiba, Kuwait, un día después del inicio de la operación militar conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán.


