La dolarización de la economía venezolana gana respaldo entre la población ante la pérdida de valor del bolívar y el repunte sostenido de la inflación.
Un estudio publicado por Bloomberg reveló que 57% de los venezolanos está de acuerdo con reemplazar la moneda nacional por el dólar estadounidense, mientras que 30% se manifiesta en contra de esa medida. Los resultados reflejan creciente preferencia por la divisa norteamericana en un país donde buena parte de las transacciones comerciales ya se efectúan en dólares.
El sondeo evidenció el deterioro de la percepción ciudadana sobre la situación económica. Ocho de cada diez encuestados calificaron de “mala” la realidad del país durante mayo, evaluación que coincide con la persistente presión inflacionaria y la caída del poder adquisitivo.
La encuesta muestra además un desgaste en la imagen de la presidenta interina, Delcy Rodríguez. De acuerdo con los resultados, 59% de los participantes desaprueba su gestión, en momentos en que el Ejecutivo intenta contener las distorsiones cambiarias y estabilizar la economía.
Las cifras surgen mientras el bolívar atraviesa uno de sus períodos de mayor debilidad frente al dólar en lo que va de año. Desde enero, la moneda venezolana ha perdido cerca de 45% de su valor frente a la divisa estadounidense.
La acelerada depreciación del bolívar golpea el bolsillo de los venezolanos
A comienzos de 2026, el tipo de cambio rondaba los 300 bolívares por dólar. Cinco meses después, la cotización supera los 550 bolívares, reflejando una depreciación acumulada superior a 80%.
El comportamiento del mercado cambiario ha tenido consecuencias directas sobre los precios. En Venezuela, gran parte de los bienes y servicios se ajustan tomando como referencia el valor diario del dólar, por lo que cada alza en la cotización impacta inmediatamente el costo de vida.
Solo durante mayo, el dólar registró incremento de 12,2%, mientras que el bolívar presentó devaluación cercana a 11% en apenas un mes. La dinámica mantiene a la inflación en niveles elevados y dificulta cualquier intento de recuperación del ingreso real de los trabajadores.
La persistencia de estos desequilibrios ocurre pese a las expectativas generadas tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y el levantamiento de sanciones. Hasta ahora, las medidas anunciadas por el gobierno de Delcy Rodríguez no se han traducido en mejoras visibles para la economía doméstica.
Aunque desde 2019 Venezuela experimenta dolarización de facto, el bolívar sigue siendo utilizado para el pago de salarios en el sector público y en parte de la empresa privada, generalmente calculados según la tasa oficial del día.
Expertos advierten que el problema de fondo sigue siendo la inflación
Pese al creciente respaldo ciudadano a la dolarización, el economista José Guerra considera que adoptar formalmente el dólar no resolvería por sí solo los problemas económicos del país.
Guerra, quien regresó recientemente a Venezuela tras permanecer más de cinco años en el exilio, sostiene que el principal desafío para las autoridades sigue siendo controlar la inflación y recuperar la estabilidad monetaria.
El mercado cambiario venezolano opera con múltiples referencias. Entre ellas figuran la tasa BCV, considerada oficial; la tasa euro; una cotización derivada de mecanismos de subasta, y el llamado dólar negro, utilizado en el mercado paralelo.
Analistas consideran que la coexistencia de varios tipos de cambio continúa siendo señal de las distorsiones que enfrenta la economía venezolana y uno de los principales obstáculos para recuperar la confianza en la moneda nacional.


