La medida, que informó el Departamento de Estado del país norteamericano, se aplicará desde el 21 de enero. En ese listado ampliado también se incluyó Cuba, además de naciones africanas como Argelia, Angola, Gabón, Nepal, Senegal, Zimbabue o Uganda.
Cualquier ciudadano o persona que viaje con un pasaporte emitido por alguno de esos países y que sea candidato para un visado B1 (negocios) o B2 (turismo, fines personales y médicos) deberá depositar una fianza de 5.000, 10.000 o 15.000 dólares, dependiendo de lo que se determine en el momento de su entrevista.
Otra condición que establece la fianza es que, quienes la hayan depositado, deben entrar y salir de Estados Unidos solo a través de los aeropuertos Internacional Dulles (Washington), John F. Kennedy (Nueva York) o Logan (Boston). Si este requisito no se cumple se puede denegar la entrada o provocar que la salida no quede registrada de forma correcta.
“El Departamento de Estado especificó el martes que el pago de la fianza no garantiza la emisión del visado y señaló que si alguien paga la tarifa sin la indicación de un trabajador consular ese dinero no será reembolsado”, detalla una nota de EFE.
La medida del Departamento de Estado se publicó tres días después de que Estados Unidos atacara varios puntos del norte de Venezuela para arrestar y trasladar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a Nueva York para procesarlos por cargos vinculados a “narcoterrorismo”.


