El dirigente opositor y excandidato presidencial Enrique Márquez celebró la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de suprimir la competencia especial de los tribunales en materia de terrorismo y pidió avanzar hacia la eliminación del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), a los que señaló como estructuras de represión política.
«Ningún venezolano debe tener miedo de expresar lo que piensa», expresó Márquez en un video publicado en sus redes sociales, en el que calificó estos tribunales como una estructura judicial utilizada para perseguir la disidencia y vulnerar el derecho a la defensa.
A juicio del dirigente, la decisión del TSJ representa un avance en la ruta impulsada por la administración de Donald Trump tras los acontecimientos del 3 de enero, orientada, según afirmó, a recuperar las instituciones y establecer garantías para una democracia duradera.
Márquez atribuyó estos avances a la estrategia de Estados Unidos y al impulso del secretario de Estado, Marco Rubio. No obstante, señaló que el proceso debe profundizarse para desmontar el aparato represivo y atender las consecuencias de las violaciones de derechos humanos.
El opositor también pidió la liberación de todos los presos políticos y el cierre de los expedientes que, según denunció, han sido utilizados como instrumentos de persecución. Asimismo, exigió levantar las medidas de presentación periódica, las prohibiciones de salida del país y los arrestos domiciliarios impuestos en causas con motivaciones políticas.
«Salir de una celda no significa recuperar la libertad si la persecución continúa dentro de tu casa o mediante restricciones que te impiden trabajar, movilizarte y participar en la vida pública», sostuvo.
En relación con los organismos de inteligencia, propuso que su eliminación dé paso a instituciones modernas y profesionales, con personal capacitado, controles democráticos y supervisión judicial, que actúen de acuerdo con la Constitución y estén al servicio de la nación, al margen de intereses personales o partidistas.
«Necesitamos instituciones que protejan a nuestros ciudadanos y una justicia que garantice todos sus derechos», afirmó.
Márquez también consideró determinante la participación y presión de Estados Unidos para que las autoridades venezolanas adopten estas medidas. En ese sentido, respaldó la ruta impulsada por Washington, pero insistió en que debe traducirse en resultados concretos.
«Por eso respaldamos esta ruta y exigimos que siga produciendo resultados concretos: libertad plena, justicia y garantías para todos», expresó.
El dirigente concluyó que los cambios deben continuar hasta que los venezolanos puedan vivir, participar en la vida pública y expresar sus opiniones en libertad.


