Por Ucrania participarán el jefe de gabinete presidencial, Kirilo Budanov; el responsable de inteligencia, Rustem Umiérov; y los negociadores Sergi Kislitsia y David Arakhamia. Los enviados de Trump también convocaron a asesores de seguridad nacional del Reino Unido, Francia y Alemania. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, describió el jueves la situación como un estancamiento peligroso
Los equipos negociadores de Ucrania y Estados Unidos se reúnen este viernes y sábado en Miami para discutir nuevas propuestas que permitan avanzar hacia el fin de la guerra con Rusia, en un intento por reactivar los esfuerzos diplomáticos estancados desde febrero. Las conversaciones contarán con la participación de representantes europeos y abordarán garantías de seguridad para Kiev y un plan de recuperación económica para la posguerra.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, confirmó el jueves que su delegación se reunirá con los enviados del mandatario estadounidense, Donald Trump, Jared Kushner y Steve Witkoff. Según explicó, el encuentro se extenderá durante dos días y contará también con un equipo europeo.
Por Ucrania participarán el jefe de gabinete presidencial, Kirilo Budanov; el responsable de inteligencia, Rustem Umiérov; y los negociadores Sergi Kislitsia y David Arakhamia. La representación estadounidense incluirá a Witkoff y Kushner, junto con funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y del Departamento del Tesoro.
Los enviados de Trump también convocaron a asesores de seguridad nacional del Reino Unido, Francia y Alemania, además de representantes de la OTAN y la Unión Europea. El objetivo será evaluar las propuestas que Washington comenzó a explorar durante sus recientes contactos con Moscú y Kiev.
Una fuente familiarizada con las conversaciones, citada por AFP, indicó que los negociadores estadounidenses empezaron a desarrollar nuevas ideas con ambas partes durante sus últimas visitas a la región.
Los esfuerzos diplomáticos para detener la guerra quedaron prácticamente paralizados después de que la Casa Blanca centrara su atención en el conflicto con Irán. Mientras tanto, Kiev denuncia una intensificación de los ataques rusos contra distintas regiones ucranianas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, describió el jueves la situación como un estancamiento peligroso. Trump, por su parte, afirmó esta semana que prevé conversar telefónicamente con el presidente ruso, Vladímir Putin, aunque inicialmente se esperaba que la llamada abordara la presunta muerte de un investigador de un laboratorio ruso especializado en peste.
Zelensky señaló la semana pasada que Washington pretende impulsar una nueva ronda de negociaciones entre Ucrania y Rusia antes de finalizar octubre. El Kremlin también había indicado el mes pasado que una reunión entre Moscú, Kiev y Washington podría celebrarse durante ese período.
El mandatario ucraniano aseguró que su Gobierno acepta la propuesta estadounidense de reanudar cuanto antes las conversaciones directas entre los tres países en Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, afirmó que Rusia todavía no ha respondido a la iniciativa.
Los contactos directos, con mediación de Washington, se interrumpieron a finales de febrero, cuando estalló la guerra con Irán. Las rondas anteriores concluyeron sin avances concretos, debido a que Moscú mantuvo sus exigencias para poner fin a las hostilidades.
Ucrania defiende un alto el fuego inmediato que permita negociar una salida al conflicto sin nuevos enfrentamientos. Rusia, sin embargo, ha rechazado esa propuesta y tampoco ha mostrado disposición a participar en la reunión entre Zelensky, Putin y Trump que impulsa el presidente ucraniano.
La nueva ronda diplomática se desarrollará en medio de una intensificación de los ataques rusos. Las autoridades ucranianas han informado de bombardeos mortales en distintas zonas del país, incluido un ataque contra autobuses en la ciudad de Kramatorsk que, según el balance citado en la información original, dejó 30 muertos.
Ante esta situación, Kiev ha solicitado a sus aliados más asistencia militar para proteger a la población y un aumento de la presión sobre Moscú para que detenga las operaciones militares.
Zelensky también espera que Trump recurra a las facultades adicionales contempladas en la denominada ley Graham, aprobada recientemente por el Congreso estadounidense, para imponer aranceles a países que contribuyen a financiar la guerra rusa mediante la compra de petróleo de ese país.
Las repercusiones económicas del conflicto también estarán sobre la mesa en Miami. De acuerdo con una fuente citada por Reuters, los representantes europeos han trasladado a Washington su preocupación por el encarecimiento de la energía y otros efectos financieros derivados de la guerra.
«Será un invierno difícil si la guerra no termina», advirtió la fuente, que destacó los esfuerzos de Estados Unidos para mediar entre las partes y elaborar una propuesta común.
Las reuniones de este fin de semana representan un nuevo intento de acercar posiciones entre Ucrania y Rusia, aunque persisten diferencias sobre las condiciones para detener los combates y todavía no hay garantías de que los contactos conduzcan a un acuerdo.


