María Alejandra Díaz, disidente del chavismo: “Delcy Rodríguez está entregando los recursos de Venezuela para salvar su pellejo”

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El 18 de agosto, quien fuera una figura cercana a las esferas del poder cumplió un año de haber salido del país tras convertirse en blanco de una persecución que se desató desde su propio entorno por cuestionar las políticas del régimen. Entre sus posiciones más críticas estuvo la exigencia de que se publicaran las actas de las presidenciales de 2024. Afirma que la cúpula madurista que controla el poder en el país, bajo órdenes de Donald Trump, solo ganaría unas elecciones con fraude

La abogada constitucionalista María Alejandra Díaz cree que Delcy Rodríguez está entregando los recursos de Venezuela al gobierno estadounidense de Donald Trump para evitar terminar en una cárcel como Nicolás Maduro y garantizar su salida del país. En su opinión, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia, también intentan protegerse.

El pasado 18 de agosto, quien fuera una figura cercana a las esferas del poder y parte de su aparato comunicacional cumplió un año de haber salido del país tras convertirse en blanco de una persecución que se desató desde su propio entorno por cuestionar las políticas del régimen. Entre sus posiciones más críticas estuvieron sus señalamientos sobre la Ley Antibloqueo y la exigencia, junto con otros actores políticos, de que se publicaran las actas de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024.

Díaz ofreció a El Nacional su primera entrevista desde que se encuentra en Colombia, en la que plantea la posibilidad de que los hermanos Rodríguez hayan negociado con Trump la captura de Maduro a principios de año, durante una impresionante incursión militar estadounidense en Caracas. También expresa sus dudas sobre la inacción de las autoridades, que no actuaron para defender la soberanía y evitar el traslado del exlíder chavista a Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico.

“Ellos están intercambiando los recursos del país para salvarse. Porque, de lo contrario, no hay explicación de los cambios tan abruptos. A mí no me van a convencer de que lo están haciendo bajo coerción. Ellos están salvando su pellejo y pretenden venderle a lo que queda del madurismo que lo están haciendo por sobrevivir y conservar el poder”, expresa.

La abogada, autora de los libros Coartadas imperiales y Los límites del control de la constitucionalidad, y quien solía tener una estrecha relación con Mario Silva, señala además la omisión de la Asamblea Nacional al no declarar la ausencia absoluta y convocar a elecciones, y reconoce que el fraude presidencial de hace dos años desencadenó una serie de hechos que terminaron configurando el escenario actual. Al final, considera, Delcy Rodríguez está ejecutando el plan de la líder opositora María Corina Machado. “Cualquier hipótesis de traición, entreguismo, cobra fuerza con los hechos”, expresa.

Dice estar segura de que Delcy Rodríguez solo ganaría unas elecciones presidenciales con fraude.

María Alejandra Díaz, disidente del chavismo: “Delcy Rodríguez está entregando los recursos de Venezuela para salvarse”
El poder en Venezuela lo concentran Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello | Foto Juan Barreto / AFP

—¿Qué tan fracturado está el chavismo, especialmente después del 3 de enero y de las especulaciones sobre una posible entrega de Nicolás Maduro por parte de los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez?

—Hay algo que no quiero perder de vista en este análisis porque muchos compañeros que hoy aparecen criticando al régimen de los Rodríguez tienen razón. Coincido con ellos en buena parte de lo que dicen. El problema ahora es por qué no lo dijeron cuando había que decirlo. Hoy hablan de soberanía nacional, pero durante años guardaron silencio con lo que pasó frente a la usurpación de la soberanía popular, el linchamiento mediático, la criminalización de la protesta, acabaron con el salario, violaron la Constitución, traicionaron un proyecto histórico. Y cuando aparecen estas fracturas, críticas y posibles alianzas es perfectamente probable que después de la desnudez del poder —porque eso es lo que está pasando, que la gente descubrió que el rey está desnudo— algunos estén buscando nuevos espacios para el entendimiento. Pero la pregunta que sigue siendo incómoda e inevitable es: ¿por qué no defendieron la soberanía popular? ¿Por qué no defendieron el salario de los trabajadores? ¿Por qué no defendieron la Constitución? ¿Por qué no defendiste cuando se llevaron a 2.400 presos entre los cuales había 300 menores de edad? Cuando nosotros fuimos al Tribunal Supremo de Justicia a pedir que entregaran las actas, ¿por qué no se sumaron a reclamarle al poder? ¿Por qué no reclamaron que se estaban robando el oro, que lo sabíamos? Aquí nadie se puede hacer el loco con eso.

—¿Cuál considera que es el verdadero problema que enfrenta hoy el chavismo?

—El verdadero problema es que hay falta de credibilidad porque no basta con aceptar lo que hoy está sucediendo, que es un gobierno tutelado, de espaldas a la Constitución y que traicionó un proyecto histórico, pero es que la traición del proyecto histórico y de la Constitución viene desde 2013. ¿Por qué no dijeron nada? Eran parte de todo eso. Incluso, yo misma me lo pregunto porque en 2015, cuando les hacía estas preguntas, nadie respondía. Yo era el electrón libre. Lo estoy personalizando, pero los que hacíamos estas preguntas éramos incómodos: Giordani (exministro de Finanzas), Navarro (exministro de Educación), que incluso los acusó de robarse 300.000 millones de dólares a través de Cadivi y pidió una investigación. Fuimos execrados. ¿Qué queda del chavismo? Los estertores, porque ellos mismos acabaron con un proyecto histórico que era la base ideológica de lo que se llamó en algún momento chavismo. Hoy el chavismo son los estertores. Hoy el chavismo ya no es un movimiento molar. Hoy el chavismo no emociona ni moviliza a las masas. Ellos se encargaron de acabar no solo con el proyecto histórico, sino con un proyecto multitudinario que respondía al menos a una idea. Eso se acabó. Lo sustituyeron por la obediencia al poder y lamentablemente acabaron con ese proyecto. Ahora, lo que sí se debe rescatar es la Constitución. Ese es un legado importante que hay que rescatar, igual que lo que se hizo para recuperar la soberanía petrolera. Son dos temas que valen la pena rescatar de ese movimiento.

—¿Cómo usted vivió la persecución luego de que comenzó a expresar públicamente sus desacuerdos y las irregularidades que veía dentro del sistema político en Venezuela?

—Abandonar Venezuela y solicitar protección como refugiada en Colombia fue una decisión de última hora porque la persecución en mi contra comenzó abiertamente pues, a lo interno, sufrí mucha crítica y sufrí incluso que me apartaran de espacios, que no confiaran en mí por eso mismo, porque era un electrón libre y no respondía a la disciplina del partido. Denuncié la persecución y que expusieran a Aryenis Torrealba y Alfredo Chirinos (exgerentes de Pdvsa acusados por el régimen de filtrar información confidencial de la industria petrolera; actualmente en casa por cárcel) dentro de la Asamblea Nacional Constituyente. En 2015 denuncié corrupción. Me veían con recelo porque yo no seguía la línea del partido; renuncié al partido en 2011, además, para dedicarme a la carrera judicial específicamente. Entonces, claro, esto fue una escalada y arrancó en 2018 con mi posición frontal frente a la estrategia del programa de recuperación, que era un programa de shock neoliberal. Nosotros lo dijimos en privado y lo hicimos público en un documento —firmado en 2018 por un poco de gente que después se arrepintió y se hizo la loca— en el que advertíamos que eso iba en contra del consumo, de los salarios y todo lo demás. Atacamos el instructivo de la Onapre y una serie de medidas que estaban tomando y nosotros las fuimos atacando desde dentro en 2018.

—¿En qué momento sintió que sus críticas comenzaron a tener consecuencias personales?

—La gota que rebasó el vaso fue la Ley Antibloqueo, que hice público que era inconstitucional y además salvé mi voto —aunque no entré a la sesión porque casualmente, cuando iba a la sesión, una persona afuera (del Palacio Federal Legislativo) me llamó y me dijo: ‘No entres a la sesión porque vas a salir de aquí con los ganchos; el Sebin, si tú te paras a votar en contra, te va a sacar con los ganchos’—. Y quien me lo estaba diciendo era una persona seria, con poder y con información. Entonces la decisión fue un voto de conciencia, yo lo pasé por escrito y ya; no voté esa ley y no volví más a la Asamblea Nacional Constituyente, desde el 8 de octubre de 2020. Ese día empezó la campaña sistemática de persecución, y después de eso vino la obstrucción para que me entregaran las notas certificadas y mi título de doctora en el Iaesen. De hecho, anularon el veredicto del jurado que aprobaba mi doctorado. Después vino la sentencia 603 que eliminó la posibilidad de que ejerciera como abogado, eliminando mi derecho al trabajo y mi derecho al ejercicio privado, que es lo que soy; soy abogado desde hace 36 años. Posteriormente, el 11 de diciembre de 2024, una persona muy cercana se me acercó y me dijo: ‘Mira, una de las personas que te tiene una campaña sistemática en medios de comunicación le pidió a Diosdado Cabello que te aplicaran la Ley Simón Bolívar (aprobada por el régimen para intentar inhabilitar a opositores de por vida), a ti y tus hijos. Ten cuidado’. Ya había pasado lo del Tribunal Supremo de Justicia. ‘Y supuestamente te van a acusar de conspiración y traición a la patria’. Yo le dije: ‘Pero no tienen ningún elemento para eso porque mis actuaciones son abiertas, de cara abierta y mis críticas también’. Finalmente no lo tomé muy en serio, pero se llevaron a Enrique Márquez el 7 de enero y ese mismo día en la noche el periodista Jesús Medina publicó en X que dieron la orden de buscar a la abogada María Alejandra Díaz. Yo no lo vi, te confieso. El 8 de enero en la mañanita estoy en mi casa y me toca la puerta la persona que me ayudaba, que me hacía el transporte, un motorizado que andaba conmigo, y me dice: ‘Allá abajo está la Policía Nacional Bolivariana Antiterrorismo buscándola porque se la van a llevar para interrogarla’. Entonces le dije: ‘Bueno, yo no tengo nada que esconder’. Esa persona me hizo entrar en razón y me dijo: ‘Usted no se puede quedar. Nos tenemos que ir y nosotros tenemos un plan de escape. Usted agarre lo que tenga que agarrar y se va”.

María Alejandra Díaz, así como otros dirigentes, reclamaron la publicación de las actas del 28 de julio de 2024 | Foto: Juan Barreto / AFP

—¿Ya tenía planeado huir en caso de que intentaran detenerla?

—No lo tenía planificado, eran unas personas que colaboraban conmigo y que en ese momento me dijeron: ‘Nos vamos ya’. Salí con la ropa que tenía puesta, el pasaporte, 100 dólares y 2 piezas de ropa interior, porque yo decía: ‘Esto es una locura, yo voy a volver para mi casa’. Siempre pensé que iba a volver a mi casa. De ahí me cambiaron de sitio cuatro veces antes de que el embajador de Colombia en Venezuela aceptara recibirme en calidad de asilada. Eso fue lo que yo pedí, asilo. Pasaron siete meses y no me dieron salvoconducto hasta que decidí publicar que estaba en la embajada, que me negaban el salvoconducto, y el gobierno de Colombia al día siguiente emitió un comunicado donde indicaba que efectivamente yo estaba allí desde el 11. La persecución la hicieron desde el 8 hasta el 11 de enero. Buscaron a mi familia, a mis hijos. Los amenazaron con que, si no me entregaba, iban a entregarle el caso al Sebin y la Dgcim. Todas esas pruebas nosotros las guardamos. La verdad fueron unos momentos muy terribles para la familia. Posteriormente, el 17 de agosto, salí de Venezuela; hace unos días cumplí un año aquí en Colombia en carácter de refugiada. No tengo asilo político porque (el entonces presidente Gustavo) Petro no me lo dio, tengo que renovar ese salvoconducto cada cuatro meses. Esa es la condición que tengo. Eso fue lo que sucedió en mi caso.

—¿Ha solicitado la amnistía?

—Hasta ahora la Comisión de Amnistía no da respuesta, tenemos tres comunicaciones entregadas; no dan respuestas el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Educación Universitaria ni el Tribunal Supremo de Justicia. No tenemos copia certificada de la sentencia completa donde me castigan. No da respuesta el Colegio de Abogados de Caracas ni el Tribunal Disciplinario. Mi apoderada fue al Tribunal Disciplinario y pidió que se abriera una investigación para saber si de verdad cometí temeridad cuando solicité los resultados desagregados de la elección presidencial. Todo el mundo guarda silencio, incluso el gremio. Silencio absoluto. No hay una sola persona del gremio, un solo colegio de abogados, una sola escuela de Derecho que haya salido en mi defensa, y no porque sea María Alejandra Díaz, sino porque estaban atacando a los abogados que defendían una posición. No estábamos defendiendo a María Corina Machado, estábamos defendiendo la voluntad popular. Simple.

—Entonces en este momento no puede regresar a Venezuela. ¿Lo ha pensado con los cambios que se han dado a partir del 3 de enero?

—Nosotros hemos pedido medidas cautelares al Ejecutivo nacional. Lo hemos hecho a través de la Comisión de Amnistía. Pedimos medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde lamentablemente han sido desestimadas tres veces. Ahora tenemos un cúmulo de pruebas muy sólido y en el mes de octubre vamos a intentar no solamente formalizar el caso, sino solicitar una medida cautelar. Las garantías son mínimas, es decir, tiene que haber libertad de expresión. 

—Públicamente Mario Silva la ha acusado después de que comenzó a hacer esas denuncias. Él ahora habla de cortes eléctricos, de la muerte de un familiar por falta de atención médica, de la entrega de la soberanía a Estados Unidos. ¿Cómo ve a esa gente que parece estar en una posición similar a la que usted estuvo?

—Los veo con recelo. Eso es lo que puedo decirte. Los veo con recelo porque las personas hablan por los hechos, yo creo en los hechos, en los actos de contrición, la gente se puede equivocar. Pero realmente la pregunta que me hago es: ¿por qué razón? Porque yo me senté horas con estos personajes a explicarles por qué pensaba que esto era una debacle, que nos íbamos por un abismo desde 2017, cuando entré en la Asamblea Nacional Constituyente. Lo hicimos muchos de nosotros que hoy estamos fuera, lo seguimos haciendo, pero especialmente con esos personajes nos sentamos horas y horas a hacer actos de contrición y decirles ‘esto no va por buen camino, esto no está bien, yo no voy a apoyar esto’.

—¿A quiénes se refiere cuando habla de ‘personajes’? ¿Se refiere al mismo Diosdado Cabello, a los Rodríguez, a Mario Silva?

—A Diosdado se lo dije en una oportunidad, y le pregunté: ‘¿Qué vamos a hacer con todas estas leyes inconstitucionales que ha promulgado esta Asamblea Nacional Constituyente?’. Su respuesta fue: ‘Cuando venga otra Asamblea Nacional Constituyente que resuelva; yo por ahora cumplo con mi trabajo’. En ese momento a mí se me vino abajo completamente todo. Eso fue para mí una decepción muy grande. El otro personaje (Mario Silva) no quiero nombrarlo, porque él sabe. Él sabe lo que sucedió. Todo. Él sabe cuándo me senté con él, dónde me senté con él, todo lo que le dije que iba a pasar. Y está sucediendo, eso es lo peor de todo. Es decir, yo lo escribí, lo dije, lo conversé y por eso me aparté. Porque dije: ‘Yo no puedo ser parte de esto’. Porque si yo me hubiera metido en política para hacer plata o para tener poder únicamente, y no tuviera escrúpulos, principios ni valores, te aseguro que estuviera allí como la reina, como la nata sobre la leche, como dice mi mamá. Pero no me metí en política para eso, sino para tratar de adecentar la política y que el país realmente se enrumbara por otra vía. Ellos saben lo que dije, ellos saben que se los dije. Yo simple y llanamente los veo con recelo. Porque cuando hubo el linchamiento político en mi contra, muy pocos levantaron la voz para defenderme, muy pocos. No es ni siquiera que los quiera perdonar o no; ellos saben lo que hicieron. Yo simplemente no tengo nada en contra de ellos, pero no puedo creer totalmente en lo que están diciendo. Esa es la verdad.

María Alejandra Díaz, disidente del chavismo: “Delcy Rodríguez está entregando los recursos de Venezuela para salvarse”
Mario Silva acusó a María Alejandra Díaz de ser parte de la “nueva oposición extremista” de Venezuela | Foto: Archivo

—¿Esas preocupaciones que tenía pudo conversarlas directamente con Maduro? ¿Llegó a sentir que también hubo señalamientos directamente de él en su contra?

—Sí, él en una oportunidad. Voy a contar esta anécdota: cuando entré a la Asamblea Nacional Constituyente, nos convocaron al Teatro de la Academia a una reunión con los constituyentes para darnos lineamientos sobre cuál era el papel de la Constituyente, que era traer la paz. Estaban Maduro, la directiva, Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello; creo que estaba sentada casi a mitad del salón y recuerdo que precisamente este personaje (Mario Silva) me dijo: ‘Quiero que me acompañes para que expliques constitucionalmente de qué se trata una Asamblea Nacional Constituyente’. Él se levantó y le dijo al presidente Maduro: ‘Presidente, me voy porque va a llegar la hora del programa y me llevo a María Alejandra’. Ante los 500 y pico de constituyentes que estábamos allí, Maduro me preguntó directamente: ‘¿qué sabes de Andrés Izarra?’. Esa pregunta venía con piquete porque Andrés ya los estaba denunciando por fraude con Smartmatic y estaba completamente en contra de ellos, sobre todo contra el madurismo. Mi respuesta fue automática: ‘Presidente, si no lo sabe usted que tiene todo el poder, ¿lo voy a saber yo?’. Esa fue mi respuesta, para que sepas. Desde ese momento yo sentía que no había confianza completamente, porque no era obediente y disciplinada, sino un electrón libre.

—¿Había mantenido comunicación con Andrés Izarra? ¿De dónde surgió esa vinculación?

—Yo fui la consultora jurídica del Ministerio de Comunicación e Información. Andrés Izarra me invitó a que fuera su consultora jurídica porque venía una pelea complicada, que era la Ley Resorte, que la pintaron como la ley mordaza y terminó no mordiendo a nadie porque no se cumple. Tocaba también la modificación de la Ley de Telecomunicaciones de 2001, esa era una de mis experticias. Además, mis hermanos y yo estudiamos en el Colegio Santiago de León de Caracas. Una de mis hermanas estaba becada, éramos cinco. Mi mamá tenía tres trabajos para poder pagar ese colegio. Allí conocí a Andrés, era amigo de mi hermana, comía en mi casa. Había una relación desde niños y Andrés me buscó, primero, para que lo acompañara y le cuidara las espaldas en el Ministerio de Comunicación e Información. Me decía: ‘No firmo nada si no tiene tu media firma’. Después la historia cambió cuando salí del ministerio y él tomó otro camino. Conozco a Andrés y a su familia, él conoce a mi familia desde muy pequeño. La vinculación era esa. Yo era opositora o peligrosa porque había trabajado con Andrés Izarra y teníamos una amistad. Me imagino que eso fue lo que él intentó decirme delante de todo el mundo, pero mi respuesta fue enfática y creo que eso no le gustó mucho. Pero era la verdad, yo había perdido contacto con Andrés desde el año 2011.

—Desde que sale del ministerio…

—Desde el año 2011 perdí contacto con él. Yo estaba en VTV, renuncié a VTV, me postulé como jueza y quedé como jueza suplente de la Corte Disciplinaria, donde terminé mis años de carrera en la administración pública en el área judicial.

—¿Cree que hubo un acuerdo dentro del chavismo para entregar a Nicolás Maduro a Estados Unidos? Hay muchos señalamientos en contra de Delcy Rodríguez, aunque ella misma ha asegurado que no tuvo responsabilidad en la operación del 3 de enero.

—No puedo asegurar quién o quiénes entregaron a Maduro, pero fue insuficiente la defensa nacional y pocos reaccionaron, los radares extrañamente se apagaron. Los abogados decimos que hay una serie de indicios que nos permiten hacer una hipótesis acerca de que no hubo defensa adecuada. Y se llevaron a Maduro, además, en medio de un acto que dejó más de 100 muertos, donde hay incluso relatos de gente que dice que supuestamente (los militares estadounidenses) usaron un arma sónica que los paralizó. Es decir, hay versiones encontradas acerca de lo que sucedió. Pero a mí me interesa, más que el propio 3 de enero, un hecho puntual, condenable, porque ningún país tiene derecho a bombardear salvajemente a otro para capturar, aunque fuera el ocupante de facto de la Presidencia, a un venezolano. Venezuela no tiene convenios de extradición para Estados Unidos, está prohibido por la Constitución, ni para Estados Unidos ni para ningún país. Ese hecho puntual provoca un quiebre a lo interno porque, si bien es cierto que el orden de sucesión constitucional le corresponde a ella (Delcy Rodríguez) asumir, inmediatamente el Tribunal Supremo de Justicia, en contubernio, decimos los abogados, dictó una sentencia que no tiene una motivación, una sentencia en donde dice que, como hay una ausencia forzosa, para asegurar la continuidad administrativa ella se queda encargada. Esa figura tiene unas limitaciones en los artículos 232, 233 y 234 de la Constitución y su capacidad de actuación es limitada. No tiene capacidad para actos de gobierno, sino para simples actos de administración. Pero ves entonces que se llevaron a Maduro y lo tienen allá en una cárcel, está imputado, hay dimes y diretes, ahora el juicio es para dentro de un año, y la Asamblea Nacional absolutamente en silencio incumpliendo sus propias funciones—, una omisión legislativa de declarar la ausencia absoluta para llamar a elecciones. Sabemos las condiciones de ese Consejo Nacional Electoral, pero había salidas constitucionales para todo esto. Pero además empiezas a ver las actuaciones de la encargada, ¿y sabes a qué me recuerda a mí?: Irak y Paul Bremer II, que era un civil al que pusieron a administrar a Irak al margen de la Constitución, al margen de todo, para poder asegurar el traspaso de recursos, materia prima y dinero a Estados Unidos. Simple y llanamente es un administrador, un CEO, para administrar el saqueo.

——¿Maduro no habría estado dispuesto a aceptar las mismas condiciones que ahora está aceptando Delcy Rodríguez?

—No sé si Maduro hubiese hecho lo que ha hecho Delcy, no lo sé, pero te deja serias dudas acerca de a quién le resultaba útil que Maduro estuviese fuera del juego, si fue parte de una negociación. Esa hipótesis también cabe. Si fue parte de una negociación para una transición. Entonces, el propio gobierno de los Estados Unidos ha mantenido una actitud contradictoria y poco coherente. Sigue insistiendo en un plan de tres pasos, pero evidentemente está en el borde de la legalidad y de la constitucionalidad, porque nada de lo que han hecho lo contempla la Constitución. Cualquier hipótesis de traición o entreguismo cobran fuerza con los hechos. Por eso hay que analizar no solamente los hechos, sino cómo cambió de manos el poder porque, si el poder cambió de manos, a alguien está beneficiando. Maduro impedía que cambiara de manos, se lo llevaron y listo, pusieron a un Paul Bremer pero mujer, ya no a administrar a Irak, sino administrar a Venezuela. Recuerden a Paul Bremer, investiguen esa historia, el administrador civil que dejó Estados Unidos allí durante un tiempo para saquear, y todavía siguen presionando y saqueando a Irak y sus recursos. Si analizas eso, dices: ‘Bueno, él lo impedía, fue un acuerdo…’. Yo puedo tener varias hipótesis con respecto al 3 de enero. Lo que tengo que revisar son los hechos, quién sale ganando, quién se está fortaleciendo, qué sectores económicos salen fortalecidos con la salida de este señor (Maduro), con la entrada de esta señora (Rodríguez), con quién están negociando, por qué el apuro si tú mismo impediste que yo siguiera pagando la deuda desde 2017 y ahora pretendes cargarme 240.000 millones y me estás empujando a que yo acepte ese acuerdo y estas personas lo están aceptando, que además eran las mismas personas que manejaron la finanzas, la economía y el petróleo del país con la era de Maduro. Todas esas dudas nos hacen tener algunas hipótesis, pero ninguna definitiva porque son hipótesis. Para eso hay que tener pruebas.

María Alejandra Díaz, disidente del chavismo: “Delcy Rodríguez está entregando los recursos de Venezuela para salvarse”
María Alejandra Díaz acusa a Nicolás Maduro de “traicionar” el proyecto de Hugo Chávez | Foto: AFP

—Entonces, según su respuesta, ¿pudo haber una negociación previa entre quienes están en el poder (Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello) y Estados Unidos? ¿Mencionó que incluso el propio Maduro pudo haber participado en ese acuerdo?

Esa puede ser una hipótesis.

—¿Que Maduro negoció su propia captura?

—Sí, y que en dos años lo suelten y salga con 50 millones de dólares. Porque entregó las joyas de la corona, que es Venezuela, para que la controlara, tutelada, Estados Unidos. Esa es una tesis. Yo no sé si es verdad o no porque no tengo pruebas. La otra tesis es que lo hayan entregado, pero no creo que por los 50 millones de dólares que Estados Unidos ofrecía por su captura, sino quizás porque estaba entorpeciendo la posibilidad de hacer la entrega como la están haciendo en este momento, de manera desfachatada. Es una desfachatez lo que están haciendo, pero además sin capacidad jurídica para hacerlo, pero no les importa, ellos siguen hacia adelante. Revivieron a una Asamblea Nacional del 2015 que tiene vencido el período constitucional desde el 2021 para poder hacer una transición potable porque no quieren nada con María Corina Machado, la excluyeron; hay tantos cabos sueltos en este cuento que pudieran tejerse varias hipótesis a la vez: que él haya participado, que él no haya participado, que haya intermediado la gente de Qatar y los que protegen a Delcy Rodríguez. Eso no lo digo yo, eso lo dicen otros medios, eso lo están reflejando otros medios internacionales.

—Incluso antes de la captura de Nicolás Maduro.

—Incluso antes de la captura de Nicolás Maduro. En octubre ya se decía que una agencia de contrainteligencia había pactado con los Rodríguez para que se encargaran de la transición, la CIA específicamente. Eso lo dicen algunos voceros internacionales como, por ejemplo, Daniel Estulin, quien acusa a Delcy de ser agente de la CIA, que está allí por eso. Hay posiciones encontradas. A lo interno, por supuesto que hay muchas hipótesis. Hay algunos que han estado despertando y hablan de tiranía, como por ejemplo el doctor Luis Britto García, con quien compartimos años de trabajo ante la Agencia del Estado para los Derechos Humanos y siempre había mantenido una posición neutral. Es lo que te digo. Son esos voceros que habían mantenido una posición neutral y mientras linchaban al otro compañero guardaban silencio. Y ahora resulta que sí se dieron cuenta de que hay una traición y que a Maduro lo entregaron. Esa es parte de las hipótesis, y que se rindieron a los gringos y toda aquella perorata.

—Llama incluso la atención el silencio de su propio hijo (Nicolás Maduro Guerra). Parece que hicieron más campaña por Alex Saab.

—Él debe saber algo que nosotros no sabemos. Hay una regla fundamental cuando uno hace investigación: tú manejas varias hipótesis, y esas hipótesis van acompañadas de hechos que comprueban o no tu hipótesis. Esa es la investigación. Tú tienes una hipótesis y tienes unos hechos que van comprobando o no tu hipótesis. A medida de que van pasando los días, tú simple y llanamente te preguntas: ¿por qué no hay el mismo activismo con Alex Saab que con Maduro? ¿Por qué entregaron la ficha de Alex Saab, que todo el mundo decía que era el testaferro de Maduro? ¿Por qué este intercambio, cuando defendieron que era venezolano y resulta que después terminaron diciendo que no, que era colombiano?

—Exactamente.

—¿Por qué el silencio de ciertos sectores, e incluso por qué la borradura? Hay una invisibilización e incluso ya no se habla de encargada sino de presidenta en los discursos, a partir de que se cumplieron los 180 días. ¿Por qué después de 17 años llamas a quienes están barriendo y cometiendo un genocidio en Palestina para que reconstruyan y te acompañen? Y uno de los generales más sanguinarios de esa situación de genocidio, que no lo digo yo, lo dice la ONU. Lo traen a Venezuela para reconstruir La Guaira después del terremoto. Dentro de poquito abren la embajada, no tengas ninguna duda de eso. Por supuesto que no hay simple maquillaje, hay cambios profundos en política, pero además en actos de gobierno, porque acabaste con la soberanía petrolera, pasaste de 30% de regalías a discrecionalmente el 1%, si acaso; no sabemos porque los contratos son privados, son secretos. Además un presidente de la Asamblea Nacional diciendo que el petróleo no es un bien de dominio público. Esos cambios que funcionan como disruptores en el discurso y en los hechos mantienen a la población en absoluta incertidumbre, y como no hay confirmación de ninguno de los hechos, se cuela cualquier clase de hipótesis. Ese es el peligro, que como no hay información asertiva, entonces triunfa el rumor, triunfan las especulaciones. El tema es que si cada hipótesis la casas con unos hechos y esos hechos se van cumpliendo, cobra vida la hipótesis que tienes allí, de que probablemente fue una entrega controlada, de que probablemente estén de acuerdo, de que probablemente lo hayan entregado, de que probablemente el acuerdo es que se quedaran estos para poder hacer la entrega, porque al final Delcy está haciendo el plan de María Corina Machado, y además le llaman Tierra de Gracia para acabarla de rematar. Yo hice un cruce ayudada por la inteligencia artificial entre el plan que está aplicando Delcy y el plan de María Corina. Supuestamente la diferencia con el plan de María Corina es que ella hablaba del hub energético de las Américas, y resulta que el dinero se lo está quedando Estados Unidos, así que ese plan también está por tierra. Pero cuando tú los analizas y cruzas las matrices y las categorías, te das cuenta de que la encargada está ejecutando el plan que tenía planteado María Corina. ¿Será por eso que Estados Unidos la desechó, porque Delcy está cumpliendo lo que la otra iba a cumplir; que María Corina iba a generar un caos social y Delcy no porque tiene el control del aparato represivo? Todas esas hipótesis son válidas porque no hay información adecuada.

—También hay una verdad: quien capitalizó los votos del 28 de julio de 2024 fue la oposición que lideraban María Corina Machado y Edmundo González.

—Sin ninguna duda.

Nicolás Maduro juró como presidente de Venezuela en complicidad con el CNE y el TSJ | Foto: Juan Barreto / AFP
María Alejandra Díaz, disidente del chavismo: “Delcy Rodríguez está entregando los recursos de Venezuela para salvarse”
María Corina Machado y Edmundo González capitalizaron los votos el 28 de julio de 2024 | Foto: Yuri Cortez / AFP

Cuando hablamos de las actas que publicó la oposición en la página web, uno dice: ¿cómo se puede generar caos en un país si la mayoría de los venezolanos respalda la propuesta que hizo este sector político de la oposición? ¿Le resulta más fácil a Trump que Delcy Rodríguez esté en el poder en lugar de María Corina Machado?

—María Corina Machado capitalizó la frustración, la ira y la rabia, no solamente de sectores de oposición, sino de sectores independientes y de ese chavismo que ya no se identificaba con Maduro. Maduro hizo de todo por tratar de dividir el voto de María Corina. Incluso llegaron a venderle la idea de que él ganaba por margen pequeño, y por eso él se lanza con todo (a las elecciones). Nunca escuchó cuando en los análisis se le decía que no superaba el 20% de aceptación. Maduro tiene 8% de aceptación, nos lo decían todos los estudios habidos y por haber, y te lo decía la calle. Sin embargo, fueron a elecciones. Cuando se vieron desbordados, la ocurrencia fue: ‘Nos hackearon y no entregamos actas’. Eso fue lo que pasó. Es decir, en este momento el único que pudiera decir quién ganó la elección es el sobre número 1 que está en manos de la Fuerza Armada, que además guardó silencio cómplice. Sus silencios son cómplices. El sobre número 1 contiene todas las pruebas. Nadie sabe dónde está el sobre número 1, que fue lo que nosotros exigimos ante el Tribunal Supremo de Justicia. Eso es lo primero. Entonces, esa base de apoyo de María Corina que estaba constituida por la rabia, la frustración, la ira, incluso de sectores que por economía del voto dijeron ‘prefiero votar por María Corina antes que se quede Maduro, porque no lo quiero’, ya eso hoy cambió radicalmente. Ella no tiene la misma base de apoyo, eso hay que reconocerlo. Tiene un apoyo dentro de ese liderazgo, pero si tú te pones a ver quién está negociando en la mesa, no está María Corina, sino que están los sectores cercanos a Leopoldo López, Juan Guaidó y Julio Borges. Hay una fractura también dentro de la oposición. Ella tiene un liderazgo en un sector, pero ese sector, después de la invasión, del bombardeo, que nunca creyó que podía pasar, hoy dice: ‘No, mira, se están robando los recursos, fue peor el remedio que la enfermedad, la fe que le teníamos a Trump se la perdimos’; es decir, lo que ganaron con la supuesta invasión y el cambio de gobierno lo perdieron. Ese capital está palo abajo.

—¿Qué le hace pensar eso?

—Que Trump tiene a lo interno un grave problema también, y es que hay corrientes ideológicas enfrentadas, los que se conocen como MAGA, que son republicanos que respetan, que se basan en la Constitución, que hay teóricos como Harry Jaffa que los respalda, como (John) Mearsheimer, que habla de que Estados Unidos no tiene por qué estarse metiendo en otros países ni invadiendo sin solucionar los problemas que tiene, que habla de la reindustrialización del país, y otro sector tecnócrata, fascistoide, que son los neorreaccionarios; son los que le calientan la oreja a Trump y los que dicen que la democracia no sirve, que para qué votar, que lo mejor es tener un CEO, un gerente que administre los recursos y que garantice la paz así sea por la fuerza, por la coerción. Trump se decantó por esa idea, y detrás de eso está (Richard) Grenell, detrás de eso está una gente como Maximilien Sánchez Arveláiz, que fue el que le hizo la película a Melania Trump. Eso hay que saberlo para entender qué está pasando en ese mundillo. Detrás de eso está Peter Thiel (magnate tecnológico, cofundador de PayPal), Nick Land (filósofo británico) y la ilustración oscura. Esos son los ideólogos. Dentro del gobierno de Trump también hay enfrentamiento porque está el sector MAGA que quiere manejarlo de otra manera, que no quiere eso, y está el otro sector que simple y llanamente está rendido; no solamente es un sector neoreaccionario, sino que está rendido al anglosajismo global que pretende ahora hacer del mundo su aldea, y eso es gravísimo; porque para ellos la democracia es un obstáculo y el voto es un obstáculo, no creen en la soberanía popular. Toda esa situación nos hace pensar que ellos se decantaron por Delcy Rodríguez porque es una gerente, tiene el control del aparato, va a hacer lo que Estados Unidos diga como la CEO del saqueo, como pasó con Bremer en Irak. Y no se decanta por María Corina porque le puede alborotar el gallinero y la gente puede salir a la calle, y no sabe cómo reaccionará con la gente en la calle. Entonces es cálculo de negocio.

—¿Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello podrían estar buscando asegurar su futuro o incluso preparar su eventual salida del país?

—Sí, absolutamente.

—¿Pueden terminar como Maduro en una cárcel de Estados Unidos?

—En mi análisis, ellos están intercambiando los recursos del país para salvarse. Porque, de lo contrario, no hay explicación de los cambios tan abruptos. A mí no me van a convencer de que lo están haciendo bajo coerción. A mí, en lo personal, a María Alejandra Díaz, no me van a convencer de que lo están haciendo por coerción. Ellos están salvando su pellejo y pretenden venderle a un sector de lo que queda de los estertores del madurismo porque eso no es chavismo que es pragmatismo revolucionario, que lo están haciendo por sobrevivir y conservar el poder, y que mientras conserven el poder no importa que despedacen al país. Es el poder por el poder, es la fetichización del poder. Pero, además, detrás de eso puede haber una negociación, esa es una hipótesis válida, que en el futuro salgan libres.

La administración Trump plantea un plan de 3 fases para la transición en Venezuela | Foto: AFP

¿Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello, incluso Padrino López, podrían tener poder en Venezuela si este proceso de negociación avanza hacia una transición democrática?

—Ellos no ganan unas elecciones. Delcy tiene 3% de aprobación, no hay manera de que ese sector gane unas elecciones, no hay manera, solo con un fraude. Esa es la verdad. Incluso creo que el sector que tiene más oportunidades en este momento es el independiente, que es un 65% del país que está esperando una cosa distinta a esta lógica binaria a la que nos sometieron: o es la oposición recalcitrante entreguista o es este rodriguismo entreguista pero además cruel, que mantiene presos políticos, que negocia con la vida de la gente. Nos han obligado a esa lógica binaria, opuestos que se autosostienen y evitan que un tercero incida. El que tiene más oportunidad en este momento, por la situación como está el país, es el que crezca de una fuerza alternativa, que se olvide de esos dos polos y que trate de construir con los decentes, no importa de la ideología que sea, izquierda o derecha. Porque además eso es lo que más daño nos ha hecho.

—¿Qué debe ocurrir?

—Se debe abrir un proceso de verdad y no un montaje más dentro de todas las negociaciones, porque ¿cuántas negociaciones han hecho? La de Barbados, la de República Dominicana, la de Noruega. La abandonan, la vuelven a agarrar, la vuelven a meter, la vuelven a sacar, la de México, ¡ninguna la han cumplido! ¿Entonces cuál es la garantía de que estas sí la van a cumplir? ¿Que el hegemón está interesado en que haya paz y poner allí a un funcionario que tenga legitimidad de origen para que ellos puedan sacar el petróleo en paz y los recursos y el oro y todo lo que quieran? Al final no sabemos qué está pasando dentro de la administración Trump, porque ellos van a elecciones a medio término, la cosa se está poniendo caliente a lo interno. De hecho, tenían que tomar Venezuela para poder atacar y hacer la guerra a Irán. Eso es de lógica, cuando analizas la geopolítica te das cuenta de que Venezuela fue una pieza para poder atacar a Irán. Simple. Lo que no contaban era con la resistencia de Irán hasta ahora. Con eso no contaban. No contaban con el desgaste de sus fuerzas, no contaban con el desgaste de sus misiles y que Irán tuviese la capacidad de resistencia que tiene, y Omán y los hutíes, y además que tuviera la negociación con el Estrecho de Ormuz y el tema petrolero. Necesitan, por supuesto, Venezuela porque Venezuela les suministra el petróleo gratis, porque no lo están pagando. Se lo están llevando para un fondo que nadie sabe quién lo maneja, ni siquiera el Congreso (de Estados Unidos) sabe quién lo maneja. 

—¿Hasta qué punto el interinato, que ya se venció y además tiene ilegitimidad de origen, controla las decisiones que se toman en Venezuela? ¿Está Delcy Rodríguez tratando de darle largas a este proceso, esperando quizá que cambie el escenario político en Estados Unidos? 

—Esa puede ser una posibilidad. Jorge es un tipo muy hábil, sabe ganar tiempo. Por eso se inventaba Comando Maisanta, Comando Ayacucho, comando no sé qué cosa y le daba largas, y hacía planes y replanes. Incluso él era de la idea de darles los pequeños partidos políticos a los que estaban molestos. ‘Vamos a recoger a los locos’. Les daban un partido político y después los metían a todos en el Polo Patriótico, aunque después no cumplieran. Eso hizo Nicolás en el 2018, y después le quitó el partido a los comunistas cuando el Partido Comunista se le levantó y le dijo que iba a ir con un candidato propio en 2024. Les quitaron el partido a los tres días. Eso fue un martes y el viernes les habían quitado el partido. Se lo quitaron al PPT, ¡por Dios! Los tipos saben de negociación, tienen 27 años en el poder y lograron negociar con quien supuestamente era su peor enemigo, que era Trump. ¿Entonces qué podemos esperar? Los venezolanos, si seguimos esperando que venga un salvador, esto va a estar difícil. Aquí nos toca salvarnos nosotros mismos, con organización, con conciencia y con movilización permanente reclamando nuestros derechos. Fíjate el ejemplo de Argentina, solamente dejo eso allí para la reflexión: la gente en la calle paró una ley que permitía vender tierras a los extranjeros, es decir, estaban rematando el suelo argentino a extranjeros. Igual, las tierras que estaban quemadas las podían vender. Las dos leyes cayeron por tierra porque la gente en la calle no lo permitió y hoy el Congreso no pudo. Bueno, aquí es peor porque aquí no hay ni Asamblea Nacional. ¿Tú has oído a la Asamblea hablar de algo que no sea simplemente levantar la mano para decir ‘Sí, mi amo, tiene usted razón’ y aprobar las leyes? ¿Alguno de ellos ha reflexionado acerca de la responsabilidad que tienen por haber hecho una Ley de Minas como la que hicieron, una Ley de Hidrocarburos y por la omisión de la falta temporal? Y apuestan todo a una transición que nadie sabe cuáles son las condiciones de esa transición, porque el pueblo está fuera de la transición. ¿Entiendes el problema? El problema de esas transiciones entre cúpulas podridas es que el pueblo está fuera. El pueblo no se siente consustanciado con esa transición, y como no se siente consustanciado con esa transición, esos acuerdos tienen pies de barro. 

María Alejandra Díaz, disidente del chavismo: “Delcy Rodríguez está entregando los recursos de Venezuela para salvarse”
Para la abogada, Jorge Rodríguez es un hombre “hábil” que sabe “ganar tiempo” | Foto: Federico Parra / AFP

—En el contexto de esta negociación ya se anunció el inicio del proceso de renovación del Tribunal Supremo de Justicia. ¿Este proceso, esta vez con el tutelaje de Estados Unidos, conducirá finalmente a unas elecciones democráticas?

—Digo como Santo Tomás: ver para creer. Porque hay procesos de transición que han comenzado mequetrefes y han terminado bien porque la gente, es decir, el pueblo, ha respaldado ese proceso de transición. Pero en este momento las condiciones apuntan a que se está negociando entre cúpulas espacios de poder. No conocemos el baremo con el que se va a escoger ese Tribunal Supremo. Eso tiene que ser público, notorio y comunicacional de cara al país. Nosotros proponemos que lo ideal fuera que ese baremo lo escogieran, pero que después la gente votara, que la elección no dependiera de la Asamblea Nacional, democracia por resultados y que pudieran ser revocados, pero para eso habría que hacer una enmienda constitucional, igual con los otros poderes. Entonces, ¿qué puede suceder? Hay que ver qué sucede en el camino y qué tan ciertas son las intenciones de reinstitucionalizar el país, porque no es solamente el TSJ. ¿Qué van a hacer con ese CNE? ¿Qué van a hacer con esa Asamblea Nacional? Esa Asamblea Nacional que preside Jorge Rodríguez, que es hermano de la encargada, no puede hacerle auditoría a su propia hermana, ahí hay una incompatibilidad al menos, por lo menos de carácter ético, así no lo diga la Constitución. Pero ¿cuáles fueron los resultados que entregaron ellos? ¿Entregaron las actas desagregadas? ¿Los 11 diputados de oposición fueron entregados a dedo o realmente fueron electos? ¿Cuántos votos sacó cada uno? ¿Eso fue publicado? Lo mismo pasa con los gobernadores y con los alcaldes. Ese CNE trajo como consecuencia en cascada un problema de legitimidad de origen de la presidencia, de la Asamblea, de gobernadores, de alcaldes. Hay que ir reconstruyendo ese tejido. Ojalá sea cierto lo que ellos están planteando, ojalá. Vuelvo y repito: sé de transiciones que han empezado mal y han terminado bien. Esperemos que esto no sea un engaño más para construir un alacranato 3.0, pero ya para servirle a un régimen que no tiene ni un voto, sino que está allí como encargado, administrador civil, conserje de los intereses de los Estados Unidos, tutelado, y que realmente desemboque en unas elecciones que nos permita a todos ir libremente, sin exclusión, a escoger presidente, alcaldes, Asamblea Nacional, gobernadores; que nos permita reconstruir el tejido republicano. Ojalá. Pero me someto a los resultados. Ver para creer.

—¿Le parece que lo primero deberían ser unas elecciones parlamentarias? Porque hay mucho desorden en este momento. Y, aun partiendo del supuesto de que Delcy Rodríguez hubiese podido asumir como presidenta interina, esos 180 días ya se cumplieron. Entonces, ¿por dónde debería comenzar este proceso?

—Deberíamos ir a unas elecciones generales: presidenciales, de Asamblea, gobernadores y alcaldes. Eso es lo que creo, pero además había formas constitucionales de salir de este embrollo con algunas tesis. Hay algunas tesis que plantean la intervención del Poder Moral, hay otra tesis que dice que a través de una Junta de Gobierno, que es una reminiscencia del artículo 58 de la Constitución. Pero precisamente lo que hay es un conflicto entre poderes, porque hay omisión. Primero, el Tribunal Supremo de Justicia excediéndose en sus atribuciones, dejando a la encargada y dejando en el aire los artículos 233, 232 y 234. La Asamblea Nacional en omisión. Entonces hay un conflicto. Pero ¿ante quién planteas el conflicto? Para eso hay un órgano constitucional, pero ese órgano constitucional, esos magistrados no pueden decidir. Entonces habría que crear una Sala Accidental. Esa es una tesis que está manejando uno de los constitucionalistas amigos que, por cierto, está fuera del país. Ante esa omisión tendría la sala que, como decimos nosotros, ordenar el conflicto: ‘hay que hacer esto’, ‘hay omisión de esto’. Pero en realidad, para poder llegar a lo que tenemos que llegar y reinstitucionalizar todo, tiene que haber unas elecciones generales. Tienen que consultar al pueblo, y en esa mesa tienen que estar todos los sectores, no pueden estar solamente los que están allí porque están tutelados de un lado y del otro, porque los dos están tutelados. Dinorah Figuera está tutelada, ella está ahí porque la puso el gobierno de los Estados Unidos, y Delcy Rodríguez está allí porque el gobierno de los Estados Unidos quiere que esté allí. Pero el pueblo no está, el pueblo está ausente. Por eso digo que prefiero, antes que emitir una opinión definitiva, ver los resultados. Voy a opinar definitivamente si nuestras hipótesis son ciertas o no, si es un alacranato, si es un engaño más, si de verdad tienen intenciones de reinstitucionalizar el país. Por los resultados (de esa negociación).

—¿Qué debe pasar con las tres personas que controlan el poder en Venezuela?

—No voy a hablar de tres personas. Toda aquella persona que tenga responsabilidad civil, penal y administrativa, que haya dañado el patrimonio público, que haya cometido tratos crueles, torturas, sea cómplice de la comisión de algún delito, debe ser juzgada, y por eso planteamos la justicia transicional. Eso ha funcionado en otros países. Justicia transicional no solamente para juzgar a los que han cometido tratos crueles y delitos de ese tipo, sino también para perseguir a los corruptos y repatriar el dinero, y hacer justicia laboral con los trabajadores, porque lo que hizo Nicolás Maduro fue un robo gigantesco a las prestaciones sociales y al dinero de los trabajadores a través del salario cero. Hoy el salario es de 0,18 dólares en Venezuela, eso no lo aguanta nadie. Entonces, no me voy a enfocar en tres personas, ahí hay una serie de responsabilidades aguas abajo. Hay que hacer investigaciones profundas, debe promulgarse una ley de transición y de justicia retributiva, esa sería mi propuesta, y empezar a investigar con una fiscalía que además tenga nexos con los organismos internacionales y con expertos contables que nos permita saber dónde está el dinero, repatriarlo, acusar y castigar a quien sea responsable. No me voy a dedicar a tres. No, con esos tres no es suficiente. No, no, no. Aquí le ha metido la mano a Venezuela un montón de gente y tiene que haber justicia, porque esa es una de las debilidades de la mesa: no se habla de justicia. Justicia reparativa, justicia retributiva, ¿dónde está eso? ¿Dónde está la justicia frente a los crímenes que se cometieron contra la patria?

—¿Nicolás Maduro debe seguir preso en Estados Unidos? ¿Qué debe pasar con él?

—No lo sé porque no conocemos las pruebas del proceso, no conocemos cuál es el fondo realmente del proceso. Habría que ver el expediente a ver hasta dónde tiene pruebas Estados Unidos (de las acusaciones de narcotráfico en su contra), porque además Estados Unidos tiene una cosa muy particular: ellos tienen una doctrina llamada ‘mala captura, buena detención’. Aunque tú lo hayas capturado de manera ilegal frente al mundo y frente al derecho internacional, lo pusiste frente a un tribunal y eso te limpia del pecado original. Así se llama la doctrina. Entonces tendría que revisar el expediente para poder decir si hay o no hay pruebas; o que suceda algo como lo que te acabo de decir: que al hombre le den la libertad porque no encontraron pruebas y se vaya para Turquía a disfrutar de los millones, y entonces empiezas a dudar: ¿qué pasó aquí? ¿Tú me entiendes? Hay que esperar una serie de hechos para decir algo. Decir y asegurar algo fuera de este ámbito es pura especulación.

—¿Qué le pediría a quienes están llevando adelante esta negociación?

—Quiero pedirle a esa mesa que, si tiene voluntad real, tiene que ocuparse de a todos los venezolanos que les han aplicado muerte civil. ¿Qué significa esto? Que existes como venezolano pero no tienes acceso a tus pasaportes, no tienes acceso a tus papeles, te aplicaron lo que me aplicaron a mí. Eso es la muerte civil. Entonces nadie está discutiendo acerca de ese tema y somos millones los venezolanos que estamos afectados y eso tendría que estar sobre la mesa. Tendría que estar sobre la mesa el tema de los salarios, tendría que estar sobre la mesa el tema de los servicios públicos, la devolución de los partidos políticos a quienes se los quitaron, abrir la democracia realmente para que participe todo el mundo si de verdad hay intenciones de hacerlo. Esa sería una petición que haría personalmente a esa mesa. Es decir, no pueden seguir negociando de espaldas a los principales problemas del país, pero además en esa mesa tiene que hablarse de soberanía, ¿o cuándo es que vamos a hablar de soberanía del país? ¿Cuándo es que nos van a devolver la plata que se llevaron? ¿O pretenden robarse la plata del petróleo? Porque eso es un botín de guerra, cuando la propia justicia norteamericana y la propia Constitución prohíbe ese tratamiento, aunque hayan declarado la guerra unilateralmente al país. No pueden hacerlo, están violando su propia Constitución y nadie se lo dice. Por eso hablo de los tutelajes. El problema de los tutelajes es que cuando te levantas al amo, el amo te cambia, ¡listo! Tienen que demostrar mucha templanza para cumplir con esto que los venezolanos esperamos.

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