El flujo migratorio en la frontera entre Brasil y Venezuela se reduce a la mitad en 2026

El flujo de migrantes y refugiados en la frontera entre Brasil y Venezuela, en el estado de Roraima, registró una reducción superior al 50 % en los primeros trece días del 2026, en comparación con el mismo periodo de los últimos dos años, según informó este jueves el Gobierno.

En lo que va de 2026, se han registrado 1.014 entradas de ciudadanos venezolanos a través de la ciudad fronteriza de Pacaraima, un descenso frente a las 2.121 personas que cruzaron en el mismo lapso de 2025 y a las 2.161 registradas en 2024.

Las cifras se extraen de la Operación Acogida, una iniciativa creada por Brasil en 2018 para atender el flujo migratorio venezolano en este cruce fronterizo, y consiste en la recepción y la posterior reubicación voluntaria y gratuita de los migrantes y refugiados desde los municipios de Roraima a otras ciudades de Brasil.

Durante una visita a los puestos de atención ubicados en la frontera, el ministro brasileño de Desarrollo y Asistencia Social, Wellington Dias, afirmó que desde el inicio «de los momentos de tensión» entre Estados Unidos y Venezuela, «la situación es de normalidad» en ambas vías.

Datos de la Policía Federal brasileña indican que entre 2018 y diciembre de 2025, 1,4 millones de venezolanos migraron a Brasil debido a la aguda crisis política, económica y social, de los cuales más de 654.000 registraron su salida del país y alrededor de 743.000 se mantuvieron en territorio brasileño.

Venezuela, que comparte con Brasil una frontera de casi 2.200 kilómetros, cerró al tránsito el cruce fronterizo en un par ocasiones en enero del año pasado.

La primera fue con motivo de la toma de posesión de Nicolás Maduro, tras proclamarse vencedor de una cuestionada elección cuyos resultados Brasil no reconoció.

Informacion Tomada de:

About Samuel J. Gómez

Check Also

En España Pedro Sánchez defiende su “prudencia” ante Marruecos por crisis migratoria en Ceuta

El presidente español rechazó iniciar un conflicto diplomático con Marruecos sin "hechos sólidos" sobre su presunta participación. Sánchez aseguró que su Gobierno mantiene una política de "buena vecindad" con Rabat y con "líneas rojas". El mandatario garantizó que defenderá la soberanía de Ceuta y Melilla con "toda la fuerza del Estado"