Detenido e imputado por el régimen de Maduro, cumple 40 días en huelga de hambre exigiendo atención humanitaria. Su situación de salud es crítica, mientras su padre lucha contra un cáncer avanzado
César Omaña, un médico venezolano-chipriota, se encuentra en una situación crítica tras ser detenido el 30 de julio de 2024, acusado de actuar como “doble agente” y participar en supuestas conspiraciones contra el régimen de Nicolás Maduro. Desde el 25 de septiembre, Omaña ha iniciado una huelga de hambre que ya cumple 40 días, demandando una medida humanitaria que le permita asistir a su padre, quien está hospitalizado con cáncer de hígado en fase de metástasis.
Las organizaciones Realidad Helicoide y Justicia, Encuentro y Perdón han recordado la grave situación de salud de Omaña, quien ha perdido 10 kilos y presenta un cuadro de descompensación física. A pesar de una solicitud de medida humanitaria presentada el 30 de octubre ante el Tribunal Segundo de Juicio con competencia en Terrorismo, no ha recibido respuesta. En este contexto, se destaca que el médico no ha recibido el seguimiento médico adecuado, poniendo en riesgo su vida.
El 21 de octubre, fue trasladado a la clínica Apascacio Mata para una revisión de signos vitales, donde se documentó que sufre de depresión mayor, desnutrición agudizada severa y otros problemas de salud como bradicardia sinusal y estreñimiento crónico. La situación ha llevado a la organización Justicia, Encuentro y Perdón a exigir urgentemente el acceso a una evaluación y tratamiento médico independiente, así como la concesión de la medida humanitaria solicitada.
Omaña fue detenido en un contexto donde su familia denuncia torturas y la incautación de sus propiedades sin orden judicial. Actualmente, se encuentra recluido en el Internado Judicial El Rodeo I. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha otorgado medidas cautelares en su favor, considerando que su vida y salud están en riesgo en el sistema penitenciario venezolano.
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón reporta que en Venezuela hay 406 personas detenidas por razones políticas, de las cuales 37 son extranjeras o poseen doble nacionalidad, y 40 presentan enfermedades graves. Recientemente, el Departamento de Estado de Estados Unidos instó a Venezuela a liberar de inmediato a todos los presos políticos tras una reunión con el canciller Oliver Blanco.


