La muerte del venezolano Jesús Manuel Arenas Silva, de 45 años, mientras permanecía bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), ha generado preocupación entre sus familiares, quienes solicitan una investigación independiente sobre lo ocurrido y buscan recaudar fondos para repatriar su cuerpo a Venezuela.
Arenas falleció el pasado 13 de julio en el centro de detención de Irwin, ubicado en Ocilla, estado de Georgia, apenas cuatro días después de haber sido arrestado por funcionarios migratorios. De manera preliminar, el ICE informó que la causa de muerte fue un paro respiratorio.
Sin embargo, la familia del venezolano asegura que existen dudas sobre las circunstancias del fallecimiento y sostiene que Jesús Manuel habría sido víctima de agresiones durante el tiempo que permaneció detenido. Hasta el momento, esa denuncia no ha sido confirmada por las autoridades estadounidenses.
Su hermana, Sonimar Arenas, relató que el hombre fue detenido el 9 de julio cuando paseaba a su perro junto a uno de sus sobrinos y afirmó que, pese a presentar su documentación, los agentes procedieron con el arresto.
La mujer también aseguró que informó a las autoridades que su hermano padecía un trastorno psiquiátrico y requería cuatro medicamentos diarios para continuar su tratamiento, aunque afirmó que solo le permitieron entregar uno de ellos y que el resto no fue recibido por los funcionarios.
Según sus familiares, Jesús Manuel emigró a Estados Unidos en 2020 mediante el programa de parole humanitario y residía en Georgia, donde participaba activamente en una iglesia cristiana, formando parte del coro y colaborando como guitarrista.
Mientras esperan los resultados de las investigaciones, sus allegados iniciaron una campaña de recaudación de fondos a través de la plataforma GoFundMe para cubrir los costos de repatriación una vez concluyan los procedimientos forenses.
La familia espera trasladar los restos de Arenas hasta Tucupita, estado Delta Amacuro, donde desean darle sepultura junto a sus seres queridos y continúan solicitando respuestas sobre las circunstancias de su fallecimiento bajo custodia migratoria en Estados Unidos


