Colectivos de búsqueda de personas desaparecidas en el estado de Jalisco, al oeste de México, denunciaron el hallazgo de una presunta fosa clandestina en el municipio de El Salto, donde habrían sido localizadas decenas de bolsas con restos humanos y múltiples osamentas.
De acuerdo con Cecilia Flores, integrante del colectivo Madres Buscadoras de Jalisco, el descubrimiento se realizó tras una denuncia anónima que los llevó el pasado 25 de abril a un predio cercano a un barranco. En el lugar, afirmó, se encontraron restos óseos visibles, lo que dio inicio a una búsqueda continua en la zona.
Flores señaló que durante los trabajos han sido halladas cerca de 60 bolsas con restos humanos, además de cuerpos completos y restos calcinados, cuya cantidad total aún no ha podido ser determinada. Según indicó, el sitio habría sido utilizado como punto de inhumación clandestina desde aproximadamente 2010.
Los buscadores también advirtieron que el terreno, ubicado en una colonia popular de El Salto y a unos cinco kilómetros del Aeropuerto Internacional de Guadalajara, podría contener más restos, incluso bajo viviendas construidas recientemente en los alrededores.
Otro integrante del colectivo, que pidió mantener su identidad en reserva, aseguró que algunas de las bolsas encontradas contendrían tejidos y fluidos, lo que podría indicar que parte de los restos serían de personas fallecidas recientemente.
El hallazgo ocurre en medio de la creciente preocupación de los colectivos de búsqueda por la crisis de desapariciones en México, así como por la falta de recursos destinados a labores de localización e identificación de víctimas.
En su más reciente informe, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó que México enfrenta una “crisis doble” de desapariciones y de identificación forense, con más de 128.000 personas desaparecidas registradas hasta julio de 2025 y decenas de miles de cuerpos sin identificar bajo custodia del Estado.
Actualmente, las cifras oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) superan las 133.000 personas desaparecidas desde la década de 1950, una situación que organizaciones y colectivos califican como una emergencia humanitaria persistente en el país.


