El balance por los terremotos que azotaron Venezuela hace casi un mes ha superado los 5.000 fallecidos, según el dato actualizado por las autoridades venezolanas a última hora de este viernes. En concreto, se cuentan 5.069 muertos por los temblores, tras sumarse 139 nuevos fallecimientos. La cantidad de heridos se mantiene en 16.740.
El recuento ofrecido por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta Delcy Rodríguez, recoge también que hay 17.907 personas sin vivienda. Las autoridades, de acuerdo a las cifras oficiales, han atendido a 128.324 familias afectadas por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, mientras que 21.235 personas están en 107 campamentos transitorios.
El Gobierno no ha publicado un recuento oficial de personas desaparecidas. Un recuento elaborado por la oposición estima que cerca de 30.000 personas siguen sin ser localizadas.
Siguiendo con las cifras oficiales, más de 6.400 personas han sido rescatadas con vida de entre los escombros. Si bien las operaciones de búsqueda y rescate continúan en algunas zonas, incluso con la ayuda de equipos internacionales, la respuesta de emergencia ha entrado en gran medida en una nueva fase centrada en la ayuda humanitaria, la retirada de escombros y la reconstrucción. En este sentido, el FMI ha dado acceso a Venezuela a 346 millones de dólares -unos 300 millones de euros- para financiar la reconstrucción.
Más de 1.300 réplicas desde los terremotos más fuertes
Desde el 24 de junio, fecha del suceso, se han registrado 1.331 réplicas. La más sentida ocurrió el pasado 10 de julio en la mañana, cuando se registró un sismo de magnitud 3,9 en la escala de Richter a 10 kilómetros al noreste de Naiguatá, en el estado de La Guaira, el más afectado por el doble terremoto. La réplica de hace una semana provocó pánico en la población y evacuaciones de edificios por prevención.
El martes, el Parlamento venezolano aprobó un proyecto de reforma de ley para acelerar la construcción de viviendas en el país, tras los terremotos. El Ejecutivo ha iniciado un censo biométrico para saber cuántas viviendas se necesitan, aunque estima que pueden ser 25.000.


