Las elecciones de medio mandato son una prueba crucial para la administración de Donald Trump. Las proyecciones para su partido son pesimistas. En 2024, Trump ganó gracias al respaldo de millones de votantes latinos, alrededor del 46%, un apoyo que parecía decisivo para su triunfo. Sin embargo, ese entusiasmo inicial se ha desvanecido tras casi un año y medio de gobierno, y las encuestas muestran desilusión y arrepentimiento entre los latinos.
La clave: Una encuesta de UnidosUS de mayo, con tres mil votantes latinos, reveló que uno de cada cuatro que votó por Trump no repetirá el voto. Además, el 67% desaprueba la gestión del presidente. Estos números indican un giro significativo respecto al apoyo latino histórico.
¿Por qué está sonando?: La lectura es doble: economía y migración. Aunque la macroeconomía estadounidense va bien, los votantes latinos señalan que esa ganancia no se traduce en finanzas familiares. También pesa la política migratoria: las redadas del ICE y las separaciones de familias han dejado una huella fuerte en las percepciones y en la intención de voto de este grupo.
Las citas destacadas:
- “En la elección presidencial pasada, del 2024, lo que vimos fue un voto de castigo al contexto económico y político que estábamos viviendo. En cambio, hoy lo que observamos es el desencantamiento de las promesas hechas, que eran muy sencillas. Se les dijo a los electores: van a aumentar su calidad de vida, los trabajos van a mejorar, los salarios van a mejorar, los precios en los supermercados van a bajar, el precio del combustible va a bajar, la economía va a crecer. Sin embargo, ya en el segundo año de mandato vemos que eso no se ha cumplido del todo. Es correcto que la macroeconomía en Estados Unidos va viento en popa, pero el votante promedio, que es donde se encuentran los latinos, no ha visto que esa ganancia macroeconómica se vea traducida en las finanzas familiares” – Jerónimo Cortina, politólogo y catedrático de la Universidad de Houston.
- “Las redadas migratorias a cargo del ICE han dejado una importante huella en el sentir de los votantes y en especial de los latinos, que se han visto especialmente afectados. El tono que se ha utilizado contra ellos sin importar si son ciudadanos o no. Las acciones emprendidas que han separado familias, la muerte de indocumentados e incluso de ciudadanos estadounidenses tiene un efecto directo en la intención de voto de este grupo de votantes” – Julio Sevilla, analista político.
En perspectiva:
- La próxima prueba decisiva llega en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, que renuevan la Cámara de Representantes y parte del Senado; la participación y el apoyo de las minorías serán determinantes.
- El consenso entre analistas sugiere que, incluso si el tamaño total de votantes latinos no es enorme, la caída en su respaldo podría afectar la rentabilidad de los republicanos en escaños clave.
- La dinámica actual indica que la popularidad de Trump es extremadamente baja, y podría repetirse el patrón histórico de que el partido en la Casa Blanca pierda escaños en estas elecciones.
Las cifras de esta historia:
- 67% de los latinos encuestados desaprueba la gestión de Trump. Esto señala un descontento general entre este bloque demográfico clave.
Lo que viene: La próxima gran prueba llega en noviembre, cuando el voto latino podría inclinar escaños clave si continúa la caída de apoyo.


