La jueza María Tardón, titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional de España, detectó presuntos indicios de manipulación en documentos presentados por el despacho de abogados Ilocad SL, dirigido por el exjuez Baltasar Garzón, dentro de una causa relacionada con la estatal venezolana Pdvsa.
De acuerdo con una publicación del medio español The Objective, la magistrada encontró raspaduras y otros elementos que apuntarían a una posible alteración de los contratos utilizados para sustentar una querella interpuesta contra antiguos directivos de la empresa petrolera.
El procedimiento judicial se inició en 2017, cuando Pdvsa, representada legalmente por Ilocad SL, presentó una querella en España contra varios exdirectivos de la compañía que se habían establecido en Madrid. En la acción penal se les señalaba de presuntamente integrar una red de desfalco del patrimonio público venezolano.
Sin embargo, según fuentes citadas por The Objective, la querella habría respondido a una estrategia impulsada por Delcy Rodríguez, quien para ese momento se desempeñaba como vicepresidenta del Gobierno venezolano.
El medio sostiene que las autoridades venezolanas buscaban anticiparse a una eventual investigación de la justicia española sobre presuntos hechos de corrupción en Pdvsa, ante la posibilidad de que antiguos funcionarios colaboraran con las autoridades judiciales y aportaran información sobre el manejo de la empresa estatal.
Según esa versión, al presentar la querella primero, el Gobierno venezolano habría buscado asumir la condición de víctima dentro del proceso judicial, mientras que los exdirectivos pasaban a ser investigados, lo que, de acuerdo con el reportaje, podía afectar su credibilidad como posibles denunciantes.
Hasta el momento, no se ha informado de una decisión judicial definitiva sobre la validez de la documentación cuestionada ni sobre las consecuencias procesales derivadas de los presuntos indicios de manipulación detectados por la magistrada.


