El cuerpo de voluntarios de rescate conocido como los Topos de Cascos Rojos, que actualmente ejerce asistencia en las Residencias Caribes, han emitido una denuncia pública alertando sobre el retiro repentino de sus herramientas fundamentales de trabajo. Según las declaraciones del equipo afectado, la medida se ejecutó de forma posterior a la difusión de una fotografía en la que los miembros del grupo humanitario posaron junto a los dirigentes políticos María Corina Machado y José Rolon.
La sustracción del material logístico abarca insumos de alta necesidad para la operatividad en la zona, entre los que se especifican plantas eléctricas y una motobomba, además de otros implementos esenciales para el desarrollo de maniobras civiles. La pérdida de estos recursos ha encendido las alarmas debido al impacto directo e inmediato que genera sobre las labores cotidianas de apoyo a las familias locales y las capacidades de respuesta ante situaciones de contingencia.
Frente a este escenario, se ha formalizado un llamado urgente dirigido tanto a las autoridades competentes como a las personas o entidades que actualmente mantienen bajo su custodia los bienes removidos. La exigencia principal radica en la presentación de una explicación pública transparente que esclarezca las motivaciones detrás de este proceder, así como la devolución inmediata de cada uno de los implementos confiscados.
Asimismo, los afectados hicieron hincapié en la necesidad de respetar las preferencia de cualquier índole de los ciudadanos, defendiendo el derecho de todo individuo a manifestar sus simpatías personales o retratarse con figuras públicas de su elección, sin que este tipo de interacciones derive en perjuicios laborales o persecución.


