Apagones de hasta 12 horas al día viven habitantes del sureste de Bolívar, en pleno Arco Minero del Orinoco, una zona rica en oro y otros minerales, pero pobre en servicios públicos como carreteras pavimentadas, agua por tuberías y, desde luego, electricidad.
Guasipati, en el municipio Roscio, es la localidad más golpeada. El domingo 26 de julio se registró un prolongado apagón que los pobladores calificaron como un castigo, desde la 10:00 a.m hasta las 10:00 p.m.
“Esto no lo aguanta nadie y nos sentimos castigados, porque tenemos racionamientos diarios que están ya en un cronograma y, encima, también se va la luz fuera de los horarios de racionamiento”, dijo Aníbal González, un comerciante del casco central del municipio.
Plan de racionamiento
En Guasipati el plan de racionamiento funciona así: en algunas comunidades se suspende la energía a las 9:00 a.m. y se restablece a 2:00 p.m.; luego, en otros lugares, la quitan a las 2:00 p.m. y llega a las 6:00 p.m., y en la última ronda el corte es desde 6:00 p.m. hasta las 9:00 p.m.
Es relevante mencionar que en el sureño estado Bolívar se genera más del 70% de la energía eléctrica que consume el país a través de las centrales hidroeléctricas Simón Bolívar (Guri), Antonio José de Sucre (Macagua) y Francisco de Miranda (Caruachi).
“Ojalá que todo el oro que sacan del suelo se convirtiera en luz, porque creo que así no tendríamos apagones”, dijo Rubén Torres, un residente de El Callao, donde los cortes eléctricos también están a la orden del día.
En El Callao, Guasipati, Tumeremo y Las Claritas los hoteles y posadas se promocionan anunciando que tienen generadores de energía como un gran atractivo.
Sin duda, decir que un hostal tendrá autonomía eléctrica por unas horas hasta que se restablezca el servicio es un elemento que atrae a huéspedes, muchos de los cuales son trabajadores de alianzas mineras que contratan con el Estado a través de la Corporación Venezolana de Minería (CVM).
“La gente que viene a quedarse aquí lo primero que pregunta es si tenemos planta eléctrica”, dijo una empleada de un hotel en El Callao que pidió reserva de su identidad.
Historial de apagones
Los cortes eléctricos en el sur de Bolívar tienen su historial. El pasado 24 de abril se registró un gran apagón de 12 horas que afectó a unos 280 mil habitantes desde Guasipati hasta Santa Elena de Uairén, cerca de la frontera con Brasil.
En aquel momento las autoridades dijeron que se registró una falla en la línea 400 de Macagua. Ese gran apagón fue el preludio de otros que han ocurrido.
“Aquí en Guasipati muchos abastos tenían mercancía congelada. Y cuando vieron que el apagón se estaba prolongando, de inmediato comenzaron a vender su mercancía a bajo costo para no perderla. Con respecto al ambulatorio te puedo decir que no tienen planta eléctrica ni para atender emergencias. Todos estábamos intranquilos e impacientes porque no sabíamos cuántas horas íbamos a estar sin luz”, relató entonces Darío Graffe, un activista social de la localidad minera.
En los municipios sureños, aunque las plantas eléctricas están en auge en los establecimientos comerciales, la escasez de combustible representa un obstáculo para el óptimo funcionamiento de los aparatos.
Graffe señala que la solución está en la inversión y no en el racionamiento de energía. “Hay que reforzar las líneas de 115 y 230 y modernizar la estación que alimentan esta zona, que está en Puente Blanco y, por supuesto, ampliarla para que abastezca la demanda energética en el municipio Roscio. La solución no es cortar la luz por cuatro o cinco horas al día”, dijo.


