El centro de acopio vivió una de sus jornadas más intensas desde que comenzó la campaña. La respuesta fue tan masiva que, por varias horas, el galpón alcanzó su capacidad máxima y tuvo que cerrar temporalmente mientras los voluntarios organizaban el enorme volumen de donaciones recibidas.
Las imágenes mostraban largas filas de personas descargando cajas, formando cadenas humanas para trasladar suministros y organizando estaciones improvisadas para clasificar alimentos, herramientas, guantes, medicamentos y otros artículos de primera necesidad.
La solidaridad estuvo acompañada por historias profundamente conmovedoras. Entre los voluntarios se encontraba Daniela, quien relató entre lágrimas la pérdida de su abuela tras el colapso de un edificio en Tanaguarena, estado La Guaira.
«No hay nadie que la ayude, que pueda recuperar su cuerpo. Es algo que me parte el alma. Mi abuelita no merecía este final», expresó conmovida.
La joven también explicó que su familia perdió sus negocios y gran parte de su patrimonio durante el desastre.
Otro voluntario contó que, aunque su familia logró sobrevivir, perdió la vivienda donde creció y aseguró que más de la mitad de sus amigos de infancia fallecieron o continúan desaparecidos tras los terremotos.
Un esfuerzo que supera fronteras
Aunque la mayoría de los voluntarios son venezolanos, la ayuda también ha llegado de personas de distintas nacionalidades que decidieron sumarse al esfuerzo humanitario.
«Ante una catástrofe así nadie quiere quedarse de brazos cruzados. Todos podemos aportar un granito de arena», comentó uno de los participantes.
Durante toda la jornada, voluntarios organizaron el tránsito vehicular, descargaron camiones, clasificaron donaciones y prepararon la carga que será enviada a Venezuela en los próximos días.
Dos aviones partirán con ayuda humanitaria
Según informaron portavoces de Global Empowerment Mission (GEM), organización que coordina la operación logística, más de 8,000 libras de ayuda humanitaria ya están listas para ser enviadas, mientras dos aviones cargados de suministros partirán este domingo hacia Venezuela.
Entre los artículos con mayor demanda figuran herramientas para remover escombros, guantes de trabajo, equipos de protección y alimentos no perecederos.
Las autoridades y los organizadores hicieron además un llamado a quienes aún desean colaborar para que utilicen otros centros de acopio habilitados en Miami-Dade, con el objetivo de descongestionar el almacén principal de Doral y agilizar la recepción de nuevas donaciones.
La respuesta de la comunidad ha convertido a Doral en uno de los principales puntos de solidaridad con los miles de afectados por una de las peores tragedias naturales que ha enfrentado Venezuela en los últimos años.


