Fuentes ligadas al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), que declararon a este medio bajo estricta condición de anonimato por razones de seguridad, señalan que esta maniobra responde directamente a compromisos y directrices estratégicas emanadas desde EE. UU. hacia el régimen chavista que actualmente encabeza Delcy Rodríguez, orientadas a desmontar el macro-aparato militar estructurado por el chavismo.
Cabe señalar que algunas estimaciones apuntaban que el estamento militar venezolano contaba con una cifra superior a los 2.200 generales en activo, un volumen desproporcionado si se compara con potencias globales como EE. UU., cuyo cuerpo de oficiales generales y almirantes se mantiene en un aproximado de 400 efectivos —aunque algunos apuntan a 800—.
Además, todo esto ocurre en un marco donde ya se han llevado a cabo despliegues tácticos de envergadura en los yacimientos Estado Bolívar, donde fuerzas gubernamentales ejecutaron intervenciones contra facciones irregulares —que, se entiende, dirigía el mismo chavismo, o al menos tenía la protección del sistema chavista—.
La fuente interna del SEBIN consultada por ContraPoder News enfatizó que aun continúan evaluando los expedientes de la oficialidad general y se proyecta que las notificaciones de cese de funciones sigan ejecutándose de manera progresiva, afectando la estructura de los componentes Ejército, Armada, Aviación y Guardia Nacional. Si bien, todo se ha manejado con absoluto hermetismo, por lo cual los entes oficiales controlados por el chavismo no han comentado nada al respecto.


